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¿QUÉ PROTEÍNA ERES?

Taller

Las proteínas son moléculas esenciales para la vida: transportan oxígeno por nuestro cuerpo, permiten el movimiento de los músculos y nos defienden de amenazas como virus y bacterias. Nuestro organismo decide qué proteínas producir en cada momento basándose en la información contenida en el ADN.
 

El ADN está compuesto por cuatro tipos de unidades fundamentales, llamadas nucleótidos, que se organizan en una larga cadena. El orden
específico de estos nucleótidos forma los genes, que son como manuales de instrucciones del IKEA que indican cómo fabricar cada proteína. Cada grupo de tres nucleótidos, conocido como codón, corresponde a un aminoácido específico. Dado que hay 64 combinaciones posibles de codones, pero solo 20 aminoácidos diferentes, algunos aminoácidos están codificados por más de un codón. Los aminoácidos son las piezas que componen las proteínas, y su secuencia determina la función de cada una. Esta correspondencia entre codones y aminoácidos se conoce como el código genético.
Gracias a la bioinformática, es posible determinar qué proteína se forma a partir de una secuencia de ADN. Existen herramientas que traducen rápidamente el ADN en proteínas. Una vez obtenida la secuencia proteica, podemos inferir su función comparándola con otras proteínas cuya función ya conocemos. Sin embargo, esto puede ser un desafío, ya que las bases de datos actuales contienen cientos de millones de proteínas. Entonces, ¿cómo podemos comparar nuestra proteína con tantas otras?
Para ello, la bioinformática ha desarrollado diversos algoritmos de búsqueda que facilitan la identificación de la función de una proteína. Uno de los más utilizados es BLAST, capaz de comparar una secuencia de ADN con una vasta base de datos de proteínas en cuestión de minutos.
Una vez identificada la proteína, resulta fascinante visualizar su estructura en 3D. Las proteínas suelen presentar formas y patrones sorprendentes, similares a las imágenes que se ven en un caleidoscopio o al observar las estrellas. Las estructuras descubiertas por los científicos se almacenan en una amplia base de datos llamada PDB (Protein Data Bank). Allí, mediante el nombre o identificador de una proteína, podemos acceder a su estructura y comprender mejor sus funciones.
Pero basta de teoría; es momento de poner manos a la obra y descubrir qué proteína se esconde en tu nombre.


Materiales
1. Papel y boli
2. Teléfono móvil


Proceso
1. Usando él código genético, traduce tu nombre a ADN
2. Introduce tu nombre en ADN dentro de BLAST (siguiendo el enlace del QR)
3. Modifica los parámetros de búsqueda como se indica en la imagen
4. Apunta el nombre de la *proteína que te aparece y búscala en el PDB (siguiendo el enlace del QR)

Grupo 1
Apto para público con discapacidad
Personas con discapacidad física motora/orgánica
Personas aisladas (geográficamente, hospitalizadas, encarceladas...).
Personas socioeconómicamente vulnerables o en riesgo de exclusión social
Organiza
Instituto de Biología Integrativa de Sistemas
Correo electrónico de contacto
comunicacion.i2sysbio@csic.es
Grupo 2
Lenguas
Castellano
Valenciano
Inglés
Edad recomendada
12-16 años
16-18 años
Máximo de participantes
30
Tipos de público
Bachillerato y ciclos formativos
Estudiantes ESO
Público universitario
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Recurso activo
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